CAS - Noche del Auto Estadounidense

Empezando por el centro de Indiana, un Auburn Speedster de 1929 desafiaba la gran depresión con estilo y arrogancia. Desde St Louis, un emblemático del CAS: el Gardner que supiera cosechar laureles deportivos en sus años mozos, acumular leguas y globos terráqueos completos en su madurez en manos de Michael Dellepiane y una loable restauración en la última década, ahora descansaba orgulloso en la pérgola. Lo que para a muchos es Rugby, en la otra orilla es otro juego: American Star; en este caso reinterpretado por los Iriarte tomando no-autopartes de alguna baulera. Por el mismo atelier pasó un estoico Ford A, que otras manos de nuestras Pampas ya habían convertido en un venenoso limitada del '27, carrozándolo con líneas fluidas, ultra bajas, de inspiración aeronáutica y... láctea: el Roqueford. Continuando la zaga de telúricos y maratónicos, dos vívidas coupés de TC: un Ford y un Chevrolet seguían contando hazañas junto a una baquet Pontiac.
Volviendo a Detroit, los icónicos Muscle Cars estaban representados por un atlético Camaro Convertible del '68, un poderoso Dodge Challenger R/T del '70, el fibroso Corvette Sting Ray '63 y un no tan musculoso pero personal T-Bird '56. Los Ford fueron mayoría, el poco espacio que quedaba en la playa lo ocuparon un inmaculado Ford A Roadster y un perfecto Ford '41 convertible.
Durante la cena los respectivos dueños contaron con gracia sus peripecias con estos autos y recibieron el agradecimiento del club.
Marcelo A. Beruto
|